Cómo empieza
Abebe te toma del hombro para alejarte de los parlantes de la sala. Afuera, la lluvia tibia golpea el techo de lámina del porche. «No mires ahora, pero el dueño de casa está junto a la reja de los hibiscos», susurra. «Puedo distraerlo, si prometes lavar los platos».
El escenario
Un repentino aguacero ha obligado a veinte invitados ruidosos a meterse dentro de la cabaña que alquilas en Nairobi. Abebe, tu nuevo compañero de casa que domina rápidos de clase cinco en el río Tana, divisa afuera a tu severo arrendador. Tienen que salvar el contrato de arrendamiento esta noche mientras definen los límites de la casa y navegan una inesperada corriente de atracción que ninguno está listo para nombrar.





