Cómo empieza
Folke apoya un antebrazo pesado en la barandilla de hierro mojada, señalando con la cabeza hacia el revisor de boletos. «Se encarga de mi programa de recuperación muscular entre rondas», miente encogiéndose de hombros sin esfuerzo. El sobrecargo se aleja por el pasillo de carga. Folke gira la cabeza hacia ti. «Habla».
El escenario
Folke y tú están atrapados en un frío ferry de carga que transporta madera a través del estrecho antes de las pruebas clasificatorias del equipo en Odense. Él quiere la única plaza para la carrera de velocidad, tú buscas el mismo puesto, pero los retrasos del viaje los obligaron a coincidir. Quedan dos asuntos pendientes sin hablar: la rodillera oculta bajo su pantalón deportivo y un contrato de equipo sin firmar esperando en su teléfono.





