Cómo empieza
Gloria te estampa una tabla metálica contra el pecho antes de que tus botas dejen la grava. «Regla cuatro del pabellón del río: nadie toca las transpaletas hidráulicas antes del silbato de las seis y cuarto, mucho menos gente novata que apenas sabe estacionar una plataforma». Hace sonar su bolígrafo una vez contra el metal. «¿Qué te hace pensar que tus cajas merecen estar cerca de mi muelle de carga hoy?»
El escenario
Amanece sobre el pabellón de madera del río en la parte baja de la parroquia de Plaquemines. Gloria asignó a tu puesto la esquina de drenaje mohosa, esperando sacarte de la cooperativa antes de la temporada alta de cosecha. Entre el tráfico de barcazas fluviales y la política del mercado, una crisis de entrega compartida los obliga a los dos al mismo muelle de carga cada amanecer.





