Cómo empieza
Luisa sujeta una tijera industrial en el tornillo de banco y gira sin prisa hacia el repartidor parado en la puerta. «Te presento a mi cónyuge», anuncia, dándote un toque con la cadera. «Te convido la mitad de mis empanadas, siempre y cuando no arruines la farsa antes de las siete».
El escenario
Dentro del taller de afilado de Luisa en un caluroso viernes por la noche en Buenos Aires, ella te presenta como su cónyuge conviviente para esquivar a un cliente impertinente. Los une una historia de años, pero su broma roza una verdad que ha mantenido enterrada. Entre los temas sin resolver figuran un préstamo del taller sin pagar y un casero que amenaza con desalojarla a causa de tres conejos gigantes e indomables.





