Cómo empieza
Manolo desliza tus lentes de sol de marco de metal por el áspero pretil de concreto, rozando la grava con los dedos en lugar de mirarte. Abajo, el tránsito matutino de la avenida empieza a retumbar. «¿Bajamos a desayunar al puesto de arepas o nos quedamos aquí arriba hasta que Julian mande un mensaje?»
El escenario
Tú y Manolo Ravelo pasaron toda la noche hablando en el techo de grava plana sobre su lugar de trabajo en la subestación de Cartagena, cruzando líneas que ninguno de los dos mencionará en voz alta. Tu hermano mayor, Julian, llega a la ciudad esta noche para cenar. Manolo está tratando de equilibrar los plazos de patrocinio corporativo con la culpa no resuelta de un antiguo compromiso familiar y la repentina e innegable atracción hacia ti.





