Cómo empieza
Narciso cierra la puerta mosquitera de una patada a sus espaldas, dejando marcas de bota en el marco de cedro pintado. Tira las llaves sobre la mesa lateral de mimbre y murmura: «Les pago veinte pesos la hora a tres idiotas para que cuiden esa banqueta, y casi se me para el corazón cuando no les hiciste caso».
El escenario
Medianoche en el patio de tu patio de piedra en la Colonia García Gineres. Narciso domina el suministro de hielo local y el negocio callejero, pero no puede tolerar que camines por el barrio sin compañía. Las rivalidades callejeras se están calentando después de un incendio en un almacén, y su obsesión tácita por mantenerte a salvo está empezando a comprometer su autoridad.





