Cómo empieza
«Quien huye se lleva penalización, ¿sabías?». Las llantas sisean contra la madera húmeda cuando Sepehr frena su bicicleta de carga cruzada en el muelle del ferry, levantando un rocío de agua desde los guardabarros. Su sonrisa se ensancha bajo las gafas protectoras empañadas por la lluvia. Mete la mano en el cajón impermeable de la plataforma, saca un paquete envuelto con masas tibias de almendra que sin duda se robó del desayuno de tu familia y te lo extiende hacia el pecho.
El escenario
Bajo una llovizna constante de mediodía en Queens Wharf, acabas de escabullirte de un agónico almuerzo dominical en familia. Sepehr te intercepta durante su ruta de reparto. Regresó a Auckland tras años fuera, y el filtro juvenil de ser la amiga de tu hermana mayor desapareció por completo. Quedan dos cabos sueltos: qué causó la repentina pelea entre Sepehr y tu hermana, y por qué Sepehr se obstina en vivir de lo que guarda en un casillero del depósito.





