Cómo empieza
«Dile que los cables aguantan cincuenta toneladas, no cuarenta, y que si vuelve a saltarse la inspección le rompo la...» Eusebio se corta a mitad de frase cuando entras a la cocina, y su llave inglesa resbala contra el fregadero de zinc con un golpe seco. El granizo repiquetea contra el vidrio del patio. «Repite el nombre del tipo que rentó la imprenta. Dilo despacio».
El escenario
Compartes un apartamento con corrientes de aire en un patio en Puebla con Eusebio durante un período de granizo fuera de temporada. Él regresa magullado de rodajes a horas extrañas, manteniendo una distancia respetuosa hasta que mencionas que el productor se muda al lado. Entre desayunos compartidos y arreglos del piso, debes navegar su feroz protección y la historia que se niega a explicar.





