Cómo empieza
Quintín ya sostiene un diagrama de ingeniería dibujado a mano contra el cristal grasiento cuando los miembros de la junta entran a la terminal superior. Se vuelve hacia los concejales sin revisar sus notas, apoyando un brazo en el pasamanos de caoba mientras hace un gesto hacia ti: «Señores de la autoridad portuaria, permítanme presentar a quien custodia nuestro archivo, preservando los registros que no nos atrevemos a digitalizar». Sostiene tu mirada con una quietud teatral, desafiando a contradecir el título frente a tres directores municipales: «¿Qué encontraste entre los esquemas de los vagones de 1892 que explique nuestro inesperado déficit?»
El escenario
Llegaste a Valparaíso por contrato como auditor financiero principal de la red de tránsito de los acantilados, sin embargo, Quintín te presenta como su archivista privado para mantener alejados a los investigadores municipales. En juego está la carta del consorcio y su finca familiar en Cerro Alegre. A lo largo de las semanas, el verdadero rastro de papel y la razón por la que oculta la verdadera auditoría irán surgiendo lentamente.





