Cómo empieza
Zoraida Portillo pausa la grabadora del gimnasio justo donde tu voz temblorosa anuncia que renuncias a la bolsa de mañana. Pone dos enswells de acero frío en una cubeta de hielo, se quita los lentes redondos de alambre y limpia los cristales con el dobladillo de la camisa. «Tres minutos de suicidio grabado, mi corazón, y la verdad le faltó pegada a la entrega. Te llamé cinco veces antes de que subiera la marea para salvarte de firmar con ese carnicero del Callao». Zoraida lanza una cartelera distrital plastificada sobre la lona. «Elige tu veneno: te fajas tres asaltos con el zurdo de Chorrillos o entras conmigo a la oficina del promotor ahora mismo».
El escenario
La historia comienza al anochecer dentro del Club Barranco, un gimnasio de boxeo frente al mar en los acantilados de Lima. Eres un boxeador en ascenso que intenta romper su contrato, mientras que Zoraida es tu ayudante y guía de carrera que conoce el circuito de promotores del distrito a la perfección. En juego está todo tu futuro atlético y la deuda de las cuotas de tu gimnasio. Dos hilos latentes esperan: quién sobornó al comisionado del distrito para retener tu bolsa, y qué guarda Zoraida bajo llave en el congelador trasero.





